Somos diferentes. No hay más que hablar. Es quizás por eso que ante algunas preguntas o algunas frases de las mujeres, nosotros o no entendemos lo mismo que vosotras o, simplemente, nos quedamos helados.
El diálogo en la pareja es importante, pero es difícil mantener una conversación en términos similares cuando alguien habla desde lo alto de la montaña con otro que está perdido en el mar. Pues entre hombres y mujeres igual. Hay cosas que no se pueden contestar y otras que no se sabe cómo contestarlas.
¿Me quieres?
Pregunta del millón. No por habitual te coge ya preparado. No es que no la quieras, no es que te dé vergüenza decírselo (salvo que estés delante de tus amigos), pero hay momentos en los que no viene a cuento. Por ejemplo, paseáis por la calle, pasa un camión que os suelta todo el humo en la cara y ella, iluminada por la polución, te suelta la pregunta. Tú contestas un “sí”, por supuesto, pero ¿era realmente necesario?
¿En qué piensas?
Es habitual la frase con desdén de las mujeres de “ellos sólo piensan en lo que piensan”. No siempre es así, pero si estáis tan seguras ¿por qué lo preguntáis? La verdad es que muchas veces no pensamos en nada, aunque no os lo creáis. “En algo estarás pensando…”. No, en serio, a veces somos capaces de no pensar en nada. Ésta tiene fácil respuesta, de todas maneras: “En ti”.
Mi amiga Julia es guapísima
Si no conoces a ninguna amiga de tu novia te lo crees seguro, ¿por qué iba a mentir? Pero si conoces al menos a tres de sus amigas, te darás cuenta de que no todas son guapas ni listas ni divertidas. Para ellas sí. Se escudan en que no las conocemos o que somos unos superficiales, pero no es así. Nosotros nunca diremos que tenemos un amigo guapísimo. Por la cuenta que nos trae, también es verdad.
Tengo un amigo genial
No es malo que tu novia tenga un amigo, pero lo mejor es asegurarse de cómo es su amigo, porque hay amigos y “amigos”. Los hay que no presentan amenaza alguna por su forma de ser, de comportarse y de tratarte (o por su físico, seamos realistas); pero luego hay otros que sí que te pueden “escamar” más. Por eso la base es conocerle, acercarte a él pero no demasiado, manteniendo las distancias. Los peligrosos son estos amigos sin novia, divertidos y que les ofrecen planes geniales para ir con más gente pero que, por casualidades de la vida, acaban haciendo los dos solos. Ten amigos para esto…
¿Por qué tú no haces eso?
Lo peor que te puedes encontrar es un novio perfecto cerca de vosotros. Él te hace quedar a la altura del betún, mientras tu novia se queda pasmada viendo como ese ideal masculino se desvive por su chica. Y tú nada, embobado con las musarañas. Ella te despierta de tu somnolencia. “Y tú… ¿por qué no haces ese tipo de cosas?”. La verdad es que no hay respuesta posible.
En algunos casos es mejor quedarse con lo de que son más interesantes algunas preguntas que las posibles respuestas.





