
Foto de la web: www.oh-avril.net
Después de meses en los que lo rumores eran más que insistentes, la cantante Avril Lavigne a hecho efectivo y público que se divorcia del que ha sido su marido hasta este momento, Deryck Whibley, vocalista del grupo SUM-41. El ‘idilio amoroso’ les ha durado apenas tres años. Tiempo más que suficiente para que la cantante norteamericana de 25 años, que sigue manteniendo su look adolescente, se haya cansado de su actual pareja.
Durante su corto matrimonio, las crisis entre la pareja habían sido la tónica habitual de la relación. De hecho, los rumores de divorcio vienen de lejos. Cuando sonaron con más insistencia fue en octubre del año pasado; ya no se les veía juntos y muchos medios llegaron a publicar que el divorcio era inminente. De todas formas, que se haya consumado el divorcio no hace sino corroborar lo que suele suceder entre las parejas del ‘famoseo’, que al ser guapos, ricos y famosos, enseguida se cansan de compartir su vida con una misma persona.
Como en Gran Hermano
Al igual que en el popular concurso de televisión el marido de Lavigne, Whibley, estuvo nominado para abandonar la casa durante mucho tiempo, aunque se fue salvando por lo pelos. Parece que ser que los motivos de tanta nominación tienen que ver con el creciente éxito que la cantante de origen canadiense había conseguido con temas como “Girlfriend”. Éxito que produjo en Whibley, unos acusados celos profesionales que afectaron a su trabajo. Así como cierta sensación de abandono, por lo que empezó a salir y a beber de más.
Ante esta situación, a Avril Lavigne no le quedó más remedio que asumir su papel, a lo Mercedes Milá, y echar a su marido de la lujosa casa que tienen en el barrio de Bel-Air, valorada en más de 9 millones de dólares.
“Hecho polvo”
Parece que ser que el hecho de que se consume el divorcio y que le hayan echado de casa, no le ha sentado nada bien al cantante de SUM-41. Tanto es así, que algunas personas de su círculo íntimo de amigos han filtrado a la prensa que el cantante se encuentra hundido emocionalmente. “Está hecho polvo” fueron concretamente las palabras que usaron para referirse a este tema.
Por su parte, Lavigne, va a emplear todas sus fuerzas en continuar con su carrera y olvidar este episodio de su vida. Los papeles del divorcio los firmarán la próxima semana.




