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Foto de la web: elperiodico.com
Las celebridades no se conforman con vestir ropa de alta costura, poseer casas de lujo en lugares paradisíacos o acudir a fiestas exclusivas. Ellos necesitan ser únicos en todos los aspectos de su vida y sus hijos, en muchos casos, sufren las consecuencias.
Hoy damos un repaso a algunos de esos famosos que decidieron tirar de creatividad en un momento tan decisivo como el de poner el nombre a sus hijos.
Papá, ¿por qué me llamo así?
Eso es lo que muchos niños de famosos habrán preguntado en cuanto tuvieron un poco de raciocinio. Y algunos de ellos obtendrían una rápida respuesta. David y Victoria Bechkam explicarían al pequeño Brooklyn, hermano de Romeo y Cruz, que su nombre se puso en honor al lugar donde fue concebido; a la pequeña Princess Tiaamii, hija de la modelo Jordan, sus padres le contarían que su extraño nombre tiene en realidad una explicación muy sencilla: Princess se debió a ser la princesa de sus padres, y Tiaamii es una mezcla entre el nombre de la madre de su padre “Thea” y la de su madre “Amy”. Ésta, por cierto, haría buena pareja con el pequeño Prince Michael, hijo del fallecido Michael Jackson.
Por su parte, Courtney Cox, actriz que se hiciera famosa gracias a su papel en Friends, seguro que ya ha explicado a su pequeña Coco que su nombre es una abreviación cariñosa del de su madre. Ese mismo nombre, Coco, fue el que puso el futbolista Frank Lampard a su hija, pero algo más elaborado: Luna Coco Patricia.
De luchadores a superhéroes
Lo de algunos se puede llamar originalidad, pero lo de otros, estamos seguros, roza el límite de la crueldad. Es lo único que se puede decir de un padre que pone a su bebé Moxie CrimeFighter (Moxie luchador del crimen), hijo del cómico Penn Jillette. Tampoco se quedaron cortos Sylvester Stallone y su mujer, Sasha Czack, quienes llamaron a su bebé Sage Moonblood (luna sangrienta). Y, para no quedarse atrás, el actor Jason Lee, protagonista de ‘My name is Earl’, se decantó por Pilot Inspektor.
Jamie Oliver, famoso chef de la televisión inglesa – el equivalente a nuestro Arguiñano – llamó a sus hijos Poppy Honey y Daisy Boo. Nombres que nos dejan sin palabras. Imaginense cuando estos niños se hagan mayores. Se harán adultos, conseguirán trabajo, quizá incluso uno bueno y, ¿entonces qué?, ¿qué seriedad puede tener un hombre adulto llamado Poppy Honey?, ¿imaginan que su jefe se llama así?
En otros casos, las devociones personales de los padres han ido en contra de sus hijos. Así, el actor Nicholas Cage, gran aficionado a los cómics, tuvo la genial idea de llamar a su hijo Kal-El Coppola, ya que ‘Kal-El’ es el nombre original de Supermán. Por su parte, Liam Gallagher, líder de Oasis, no ocultó su admiración por uno de los genios de los Beatles al nombrar a su hijo Lennon
Sabiendo lo crueles que son los niños, nos preguntamos: ¿a todos estos niños les compensarían las burlas por su nombre con lo ‘guay’ que es tener unos papás famosos?




