El bailarín, que el pasado julio rompió con Carla Pereira, está feliz junto a Elena Maruenda, actriz y modelo de 24 años. Pero no son todo alegrías. La semana pasada se conoció la sentencia del Juzgado de lo Penal número 29 de Madrid que ha condenado al bailarín a un año de cárcel por un delito de apropiación indebida de 700.000 euros. El dinero se lo habían entregado unos empresarios argentinos para, supuestamente invertir en un centro de ocio flamenco en Madrid.
La sentencia impone la misma condena a Mariana, hermana del bailarín, y a su administrado, Alfonso Durán. Igualmente, se condena a los tres a devolver el dinero y a pagar las costas del juicio y se les inhabilita del derecho de sufragio pasivo durante un año, durante el que no podrán ser candidatos electorales.
Su abogado dice que recurrirán
Los hechos de remontan a 1998. Los empresarios argentinos suscribieron un contrato privado con la sociedad Gaviota Morena S.L, de la que la hermana de Joaquín es administradora única, acordando que ellos ponían el capital de Joaquín su imagen. Sin embargo, según la sentencia, el gestor de la sociedad, con el consentimiento de Joaquín y Mariana, no destinó el dinero al proyecto. En el único juicio el artista dijo “no recordar dónde fue el dinero” ni si los empresarios habían aportado el dinero o no. Finalmente reconoció que había sido destinado a “otros gastos” aunque no han aclarado cuáles y que el gesto de la sociedad le daba cuenta de los movimientos.
La sentencia firma que durante los años que ha durado la investigación los acusados “no han mostrado la voluntad de dialogar ni de reponer el dinero”. Tampoco presentaron cuentas en el registro Mercantil y la sociedad carecía de contabilidad. En el juicio, el texto recoge que Joaquín Cortés dijo haber luchado por el proyecto, pero que salió mal: “son cosas que pasan pero la vida sigue y hay que seguir luchando”.
El abogado de Cortés ya ha anunciado que van a recurrir, ya que el administrador tenía poderes absolutos, desvinculando al artista y su hermana de la apropiación indebida. Al no tener antecedentes penales, ninguno iría a la cárcel.





