
Foto de lewebpedagogique.com
Ya hacía tiempo que se escuchaban comentarios sobre la prácticamente inexistente relación entre las Infantas y la Princesa Letizia, pero nunca la prensa se había atrevido de manera tan descarada a hablarlo abiertamente.
El “buen rollo” no es lo que abunda en Zarzuela, por lo visto no les ha quedado más remedio que tolerarse en los actos oficiales poniendo sonrisas y pasándose la mano por la espalda, pero una vez que se apagaban los focos, ni siquiera se decían un “hasta luego, ahí te quedas”.
Dicen las lenguas viperinas que el traslado de la Infanta Cristina a vivir el sueño americano junto con su marido Iñaki Urdangarín no ha sido motivado únicamente por motivos de trabajo, sino porque la Infanta está un poco cansada de que se la aparte de los actos oficiales y que cada vez se cuente menos con ella.
Tensiones familiares en Zarzuela
Todo lo contrario les sucede a los Príncipes de Asturias, que sigue siendo la pareja de moda y son cada vez más solicitados en actos oficiales. Unos tanto y otros tan poco, eso parece que es el verdadero problema.
Parece que finalmente lo que hasta el momento era un secreto a voces, con el paso del tiempo se ha ido confirmando.
Las vacaciones en familia ya no son tales y parece que las Infantas salen corriendo en cuanto se acerca el momento de que la Princesa aterrice por allí.
Los motivos pueden ser mucho, desde los emocionales: “la mujer que les ha robado a su hermanito pequeño” o sencillamente que existe incompatibilidad de caracteres, y por lo que hemos ido viendo a lo largo de la trayectoria “real” de Doña Letizia, la doña tiene un carácter un pelín fuerte que lo mismo a supuesto algún que otro roce con sus cuñadas.
Un secreto a voces
Aunque el que esté libre de pecado que tire la primera piedra, a ver si ahora todos tenemos una familia adorable con la que nos sentamos a comer en navidad sin intención alguna de clavarle un cuchillo a alguien mientras se come el cordero.
Y aquí el que sale perdiendo seguramente será el Príncipe Felipe, ya le imaginamos llamando a sus hermanas a escondidas mientras le da la razón a su señora cuando esta protesta porque “tus hermanas me han mirado mal”. En fin algo que nos suena a todos y que no deja de hacer “más cercanos” a esta Familia Real nuestra.




Totalmente de acuerdo, suelo pasar siempre o casi siempre entre cuñadas ellas ya estaban cuando la princesa llego (comentaran entre si las infantas) y la princesa comentara con ella misma y con quien pueda comentarlo es que es imposible no me dan mi sitio. Pobre princesa no sabes como te comprendo.
EN CUANTO A LLEVARSE BIEN CON LA CUNADA YO CREO QUE ESO ES GENERAL PORQUE POR EJEMPLO YO CON LA MIA ME LLEVO DE QUE Y QUE SOLAMENTE NOS SALUDAMOS EN FIESTAS O CUANDO VOY A VER A MI SOBRINO DE AHI PARA ALANTE NADA PERO BUENO NOS ACOSTUMBRAMOS A ESO CADA CUAL EN SU CASA Y DIOS EN CADA UNA DE ELLAS ASI QUE NO SE PREOCUPEN
LAS CUNADAS QUE SE VAYAN A SINGAR Y PARA LA PINGA TODAS SON IGUALES